Andrei Rublev [Andréi Rubliov] (1966)
Andrei Tarkovski
Estrenada a comienzos de los 70 en la Unión Soviética, Andrei Rublev es una compleja película. La creación y la reflexión acerca de la misma, uno de los grandes temas de Tarkovski, junto con planteamientos filosófico religiosos, forman parte de la temática de esta película, al mismo tiempo drama histórico de los turbulentos comienzos del siglo XV ruso, ante el acoso de los tártaros. Religión, filosofía y arte eran los tres pilares de la vida para Andrei Tarkovski, y estos se encuentran presentes en esta película.
Andrei Rublev es uno de los más grandes artistas rusos. Pintor de iconos, se le considera creador de algunas de las más bellas iconografías. En la película, Andrei es el eje en torno al que gira la película. Reflexionando sobre el valor de su obra en el mundo cambiante que le toca vivir. Cargados de una profunda espiritualidad, sus iconos parecen ser inútiles en un mundo en crisis religiosa, pero precisamente sus imágenes ayudan a los espectadores a acercarse de nuevo a la religión. Al mismo tiempo se reflexiona sobre los acontecimientos que pueden hacer que nos alejemos de la observación y disfrute de lo bello (en el caso de la película, la guerra y la violencia). En esas situaciones, se dice, el arte puede aportar algo de esperanza (como ocurriría con la religión).
La última parte del film recoge la historia de la creación de una gran campana, proceso que de fallar supondría la ejecución del artista. Se ha analizado esta parte de la película como una reflexión acerca de la profunda pasión creadora de ciertos artistas, para los cuales, no lograr la perfección buscada en su obra, es como morir.
La figura del trovador de la primera parte de la película, detenido, torturado y ejecutado, puede representar la falta de libertad de los creadores, perseguidos por ciertas autoridades, silenciados incluso, reflejo de la censura que, por ejemplo, acosó también al propio director.
Recientemente, la editorial Sígueme ha editado el guión literario completo de la película de Tarkovski, escrito en 1964, lo que permite acercarse a la idea original de la película, al mismo tiempo que acercarse al Tarkovski literato.
