Ha muerto Kapuscinski. Y yo no me había enterado. A pesar de no ser una noticia relacionada con el arte, merece un artículo en mi blog. Sirvan estas líneas de homenaje.

Conocí a Kapuscinski a través de sus palabras escritas, y me cautivó. Después, la publicación en España de Viajes con Heródoto me hizo pasar momentos inolvidables. Su nombre sonaba para el Nóbel, pero recayó en Orhan Pamuk (autor también interesante). Lo reconozco, me dio rabia.
Tal vez sea el dedicarme a temas de cultura y tener experiencia en enseñanza multicultural, intercultural o como demonios se llame ahora -en definitiva: trato con gente de diversas culturas- lo que me hace sentir cerca a este escritor y especialmente su libro de viajes. Tal vez sea su interés por el mundo clásico, que también comparto. Tal vez sea su manejo de la palabra. No lo sé, pero me atrapa. Hacía tiempo que no anotaba, señalaba y marcaba un libro como he hecho con Viajes con Heródoto, y he vuelto a sentir esa extraña sensación que me lleva a leer poco a poco un libro para que no se acabe.
Hoy, me he enterado de su muerte. Y me ha dado lástima. Se ha ido un intelectual, de los de verdad, se ha ido un maestro de periodistas y escritores, alguien que consigue hacer reflexionar sobre lo que está ahí en este mundo en el que nadie presta atención a lo que tiene delante, ni se esfuerza por conocer al otro (el otro es, precisamente, el gran tema de su obra).
Leed a Kapuscinski.

- Noticia en El País .
- Entrevista con motivo de la publicación de Viajes con Heródoto.