Es curioso la cantidad de noticias respecto al mercado del arte publicadas estos días. Está claro que el arte es un negocio en alza, pero a veces es sólo eso: negocio. ¿Dónde quedan las cuestiones estéticas? ¿Dónde el valor artístico? ¿A los compradores les gusta y entienden el arte que compran? El mundo de las subastas es impredecible.
· En Sotheby´s se remató una escena costumbrista del flamenco David Teniers "el joven" (siglo XVII) en 527.200 € (su precio de salida se fijó entre 80.000 y 120.000 €).
· Una escultura de Roy Lichtenstein, realizada en 1987, número 2 de una serie de 6, se remató en 1.136.000 $. El precio de salida se situó entre los 500.000 y los 700.000 $.
· Un Pollock se remató a un coleccionista mexicano en 140 millones de dólares (aproximadamente 109 millones de Euros). Se trata de "N.º 5" una obra de 1948. El autor norteamericano se convierte así en el pintor más caro de la historia, al sobrepasar el record de una obra de Klimt que en junio se vendió por 135 millones de dólares. No cabe duda que Tobias Meyer, de Sotheby´s es un fenómeno. Cerrando acuerdos como este, se convierte en el ídolo de cualquiera que se dedique al arte como negocio.
Sin embargo, parece que recientemente es Warhol el líder, si no en cuantía de remate si en presencia constante, de las subastas: sus Flores se han rematado en más de 6 millones de dólares, y ha colocado varias obras en el "top ten" de las subastas este mes. Precisamente esta semana su Retrato de Mao alcanzó una cifra de más de 13 millones. Vamos, que si no tienes un Warhol no eres nadie en el mundo del coleccionismo. Por cierto en el número 4 aparece un Anglada Camarasa vendido en más de 3 millones de dólares.
