Desde enero y hasta noviembre podrá verse en el Museo de Bellas Artes de Boston, Estados Unidos, una interesantísima exposición dedicada al arte japonés de finales del siglo XIX y principios del XX, época que supone el inicio de la vanguardia artística. Bajo el título "Tradición y Transformación. Arte Japonés 1860-1940", se recogen una serie de obras donde modernidad y tradición conviven, como sólo ocurre en Oriente. Encontramos así realizaciones continuistas con la tradición del Ukiyo-e junto a obras impregnadas por el gusto Art Deco de los años 20 y 30.
El arte japonés, tras la llegada del Comodoro Perry, se vió influenciado por occidente, como ocurrió en otras facetas de la vida. La incipiente modernidad artística, las primeras vanguardias, comenzaron a penetrar en el Japón, al mismo tiempo que las obras de arte niponas comenzaban a hacer furor en occidente, especialmente la pintura, una de las grandes influencias en el desarrollo del arte occidental desde el postimpresionismo.
Se trata de una interesante exposición que nos recuerda que en Asia también existió la vanguardia, con caracteres propios y realizaciones a la altura de las materializadas en otros lugares del globo. Un arte desconocido para muchos, ausente de la mayor parte de "Historias del Arte" al uso, pero que está ahí y ayuda a ver mejor la internacionalización de la incipiente vanguardia artística.