Bajo este seudónimo encontramos al artista callejero más conocido de los últimos años. Establecido en Londres, nacido en Bristol en 1974, Robert Banks es el creador de algunas de las pintadas más impactantes de la actualidad. Sus plantillas se han copiado hasta la saciedad, encontrando sus diseños a lo largo del globo.
Es sin duda en el uso de plantillas en el campo en que Banksy ha alcanzado mayor renombre y reconocimiento. Sus imágenes, humorísticas en muchos casos, poseen siempre un mensaje crítico muy interesante, fundamentalmente anti belicistas y a favor de la libertad.
Una de sus intervenciones más renombrada ha sido la realización de pintadas en el muro construído en la "Franja Occidental" entre Israel y los territorios palestinos. En este caso, su obra se muestra como una llamada a la libertad y un canto a la esperanza en un territorio tan conflictivo. Sus imágenes llegan a poseer una extraña belleza poética.
Banksy no es sólo autor de pintadas, sino que realiza también las llamadas "pinturas subversivas", reinterpretaciones de obras de artistas consagrados, como Monet o Hopper, cargadas siempre de un humor ácido e inteligente, muy críticas con el mundo actual, destinadas a remover las conciencias de los espectadores, haciendo reflexionar de una manera muy directa. No es la primera vez que un artista se acerca a las obras de los grandes maestros: lo hizo Picasso, por ejemplo, con las obras de Goya o Manet. El caso de Banksy no es muy diferente: reinterpreta la obra, no siguiendo un lenguaje nuevo, sino añadiendo elementos relacionados con aspectos sociales de la actualidad. Así, iconos artísticos del siglo XX se convierten en detonantes del pensamiento interno del espectador.
Y es que el arte de Banksy, y esto es común a otros artistas callejeros, busca precisamente esa reflexión. No es un arte para decorar las paredes, es un arte destinado a hacer pensar.
Banksy ha saltado la frontera del grafiti para protagonizar algunas acciones que, gracias sobre todo al canal de internet, han obtenido una gran repercusión, tales como la colocación de algunas de sus pinturas en importantes museos, caso del conocidísimo caso de la Tate Gallery de Londres, o el "ataque" al nuevo disco de Paris Hilton, reemplazando 500 copias del cd original por uno manipulado por el autor, tanto en lo que se refiere al audio como al libreto. Los videos de estas acciones pueden verse en su web y en diversos canales, como el conocido Youtube.
Un asunto del que se ha hablado es de la actitud de Banksy: artista rebelde, icono del arte callejero, vende también sus obras en galerías y ferias. Para muchos, esto es ir en contra de la naturaleza de su propio arte, para otros, es normal que un artista venda. Es su trabajo. El problema no es que se venda o no su obra, el problema es ¿hasta dónde llega el artista, el comunicador, y dónde empieza el comerciante? Es decir, es el autor, en este caso Banksy, fiel a las ideas que nos muestra, o las muestra para vender. Ahí es, a mi juicio, donde está el motivo de debate.
En todo caso las obras de Banksy están ahí. No hay que ir a Londres para verlas. Presten atención, en cualquier esquina, en cualquiera de nuestras ciudades y pueblos, al girar una esquina, puede aparecer una pintada copiando una plantilla de este autor. No importa si no es de él, presten atención, y si al seguir caminando, la imagen aparece en su mente, y les hace reflexionar, entonces esa obra habrá cumplido su objetivo.
Más información:
- Sitio de Banksy en internet.
- Entrada "Banksy" en la Wikipedia.
- Entrada "Banksy" en Wikiquote.

Admirable, sr. Toyama. Grácias por los vínculos.
Aiguader, muchas gracias por el comentario.
Recibí la notificación del mismo mientras actualizaba el blog con un artículo sobre la última intervención de Banksy. Espero que vuelvas y lo leas.
Un saludo.
Lo acabo de ver claro: ya tenemos tema para el Ateneo. Mañana martes lo comento, supongo que no tendrás objeciones.