El sr. Toyama y el arte contemporáneo: entre el "no entiendo nada" y el "me encanta como expresa la intangibilidad de la vida"
Bueno, a raíz de mi artículo sobre las subastas (al cual tal vez dote de continuidad cada mes o así, para ver las evoluciones del mercado del arte) ha surgido la idea de este texto sobre el arte contemporáneo. Advertencia: muchas de las anécdotas aquí recogidas forman parte de mi experiencia vital. Todo parecido con la realidad es... auténtico.
Cuando nos colocamos ante el arte contemporáneo más actual solemos encontrar dos posturas muy diferenciadas, enfrentadas, y en ocasiones muy radicales. La postura del que no entiende nada, y la de aquel que ve cosas que ni el autor es capaz de vislumbrar. Digo que en ocasiones son muy radicales, porque hay quien se cierra en banda a la posibilidad de entender algo; y quien a cualquier cosa realizada por el hombre lo llama arte. Permítanme hacer un comentario acerca de cada una de estas posturas.
"No entiendo nada"
Es lógico que ante una obra del tipo de las de Duchamp, Manzoni, Pollock, y tantos otros, un espectador acostumbrado a un tipo de arte más, llamémoslo, tradicional, se encontrará un tanto perdido. El acercamiento a todo tipo de arte requiere entrenamiento, tanto visual como teórico, para lograr una experiencia visual plena. Al ojo, hay que entrenarlo, hay que acostumbrarse a mirar. Pero al mismo tiempo hay que conocer en qué época, bajo qué circunstancias, se gestó la obra. Sólo así podremos comprenderla. Es necesario, por tanto, un conocimiento del trasfondo. Otra cosa es que, después, digamos: no me gusta. No a todo el mundo le emocionan igual las mismas obras maestras en el campo de la música, la literatura, el cine...
Lo que es necesario además, es darse cuenta de que a veces, no hay nada que entender. Me explico: ante un Miró titulado, por ejemplo "el pájaro que vuela en el bosque ante la luna reflejada en el lago misterioso" (título ficticio), el espectador tradicional tiende a buscar el pájaro, la luna, el lago... Y lo peor de todo, a veces llega a encontrarlos. Si no lo hace, se siente intranquilo, incómodo, acostumbrado al arte tradicional. Lo que nos hace olvidar que en muchas obras contemporáneas, el título es una mera excusa para dejarnos llevar, un elemento que nada tiene que ver con lo representado en la obra, que muchas veces no son más que ideas o sentimientos. Y eso es lo que hay que hacer ante una obra de esas características: sentir. ¿Acaso buscamos algo concreto escuchando una partitura musical? Pues la actitud ante las artes debe ser la misma: sentir. Repito, luego pueden decir: no me gusta. Pero al menos el acercamiento a la obra habrá sido el correcto.
"Me me encanta como expresa la intangibilidad de la vida"
Esta postura es muy peligrosa. Bajo el aparente conocedor se esconde un disidente de la primera postura que, por miedo a quedar como un ignorante (eso piensa él), decide comportarse como un imbécil. Esta actitud me recuerda al cuento ese de "El traje nuevo del emperador". Les cuento algunos ejemplos y así veremos más claramente lo que les quiero decir:
SITUACIÓN A: Exposición de arte contemporáneo. Cuadro enorme al fondo de la sala, líneas y colores. Persona que dice: "'¡Bah! Eso lo hace mi hijo". Persona que se acerca y lee la cartela: "Pablo Picasso". Cambio de actitud: "¡Hombre pero si es un Picasso! Magnífico, simplemente magnífico". Disculpe, pero ¿no decía que era una basura?...
SITUACIÓN B: Exposición de arte contemporáneo. Escultura enorme. Amasijo de metal. Persona que dice: "El movimiento del metal se relaciona con la fugacidad de la felicidad, que nos atrapa en un juego cruel del destino". Pienso... o es un crítico (de esos no profesionales, tan abundantes en este país, que maneja con cierta soltura el castellano), o un snob. Aunque casi siempre estas cosas van unidas.
SITUACIÓN C: Salón de una casa acomodada. Persona que dice: "Mirad, he comprado un Smithson, baratísimo, se revalorizará en un par de meses. Una obra maestra sin duda". Pregunto, ¿de la primera o de la segunda etapa? Respuesta: ... no se, es un óleo.
SITUACIÓN D: Museo de arte contemporáneo. Persona que dice: "el juego de colores de esta obra recuerda a Mondrian". La agarro por el brazo y trato de huir antes de que alguien se de cuenta que estaba comentando la decoración de un cuadro eléctrico. Un instante después, los guardias la levantaron de una escultura que ella creía ser un banco para descansar.
SITUACIÓN E: Café. Tertulia en grupo. Persona que dice: "¿Habéis visto la última exposición de Topinsky? Me encantan sus acuarelas". Digo, perdona, es escultor. Respuesta: "sí, ese también me encanta".
Podría continuar hasta el infinito. De hecho algún día dedicaré una serie a recoger estas anécdotas.
El problema es el pensar que todo es arte, primero, y que todo el arte es bueno, segundo. Puede que cualquier realización material, usando una técnica determinada, y que exprese alguna idea o sentimiento, pueda ser considerada arte. De acuerdo. Pero no todo es de primer orden. Y no hace falta quedarse en el siglo XX o XXI. ¿Alguien se atreve a comparar al maestro de la leyenda de san José con Leonardo Da VInci? Y sin embargo nadie pone en duda que son dos pintores. Por otro lado: no todo lo que hizo Picasso es bueno, y nadie duda de que es un genio.
Dado el desconocimiento hacia el arte actual, se ha terminado por adoptar una postura errónea, la de dar valor a cualquier cosa, un valor desmesurado que a lo mejor no tiene. Un valor que, más allá de sustentarse en el conocimiento y disfrute de la obra, se sustenta en una actitud social, carente de cualquier contenido estético.
Espero comentarios que permitan continuar esta reflexión. Por el momento, creo que es suficiente.

budha dijo
He leído algunos de tus artículos y de repente he dado con éste.Me sorprende que no tenga comentaeios,la verdad,me parece estupendo y creo que muy fiel a la realidad.
Se nota que sabes de lo que hablas sobradamente y por mi instinto autodidacta,es un placer poder leer a alguien que puede aportarte algo.Sé poco de arte,como de muchas otras cosas,pero no he perdido el gusto por aprender.Tan sólo recuerdo el placer de la asignatura en COU,
4 Diciembre 2006 | 03:06 PM