León III, llamado el Isaúrico (por su origen sirio) ocupó el trono de Bizancio entre el 717 y el 741 de nuestra era.
León accede al trono casi por casualidad, cuando el también casual emperador Teodosio III abdicó en él. León era un popular estratega y gobernador de Anatolia. Su reinado se caracterizó por la resistencia ante los musulmanes y un intento de renacimiento del imperio, mermado en territorios y facultades durante el siglo anterior y los inicios del VIII.
Su mandato estuvo caracterizado fundamentalmente por la polémica iconoclasta.
León, de origen sirio, aporta al imperio la conexión con el mundo musulmán, cuyo auge es creciente en aquella época (recordemos que en el siglo VIII, precisamente, los musulmanes llegaron a la Península Ibérica). Esto, unido al peso de la tradición aristotélica, así como el peso de la comunidad hebrea y las sagradas escrituras, llevan a una política anti-icónica, fundamentada en el miedo a la idolatría y a la herejía de la monofisis. Las obras de arte fueron destruidas y los artistas perseguidos, y algunos incluso ejecutados.
Esto habría podido ser una mera anécdota histórica de no ser por la pasión con que los bizantinos se tomaban las cosas. La postura contra o a favor de las imágenes, acabaron sobrepasando la cuestión religiosa para convertirse en asunto político. Cada partido tenía sus candidatos a gobernar el imperio, sus apoyos, y sus estrategias. Las decisiones en contra de las imágenes por parte de León III llevaron al enfrentamiento (político-económico) con el papa Gregorio II (de aquí arranca la separación respecto a Bizancio y el acercamiento a los gobernantes francos, que terminará con la creación de los Estados Pontificios), así como desencadenó un intento de golpe de estado desde Grecia que acabó con la muerte de su líder.
La prohibición de realizar y por supuesto adorar imágenes, supuso también una emigración de personajes bizantinos, sobre todo monjes griegos, que se establecieron en Italia.
Finalmente, el partido iconódulo se alzará con el poder y las imágenes regresarán a Bizancio. Imágenes, eso sí, alejadas de la realidad y con una fuerte carga didáctica, donde quede claro que la imagen es la imagen y la realidad la realidad, para evitar cualquier tipo de herejía. Surgen así las representaciones típicas de mosaicos e iconos propios de los territorios bizantinos, creados siguiendo el mismo esquema, inmutable, desde el siglo IV hasta hoy. Imágenes desprovistas de toda carga mimética, destinadas a educar y a transmitir los valores y creencias religiosas.
Imágenes: León III y su hijo Constantino V en una moneda bizantina. Imagen de Cristo en un icono bizantino.
Recomendaciones:
- La web de Imperio Bizantino , donde podéis acceder a una biografía de León III.
- GRABAR, André, La iconoclastia bizantina: dossier arqueológico, Madrid, Akal, 1998. Un clásico en el tema.

El tema de las disputas iconoclastas me sigue fascinando.Creo que en el fondo subyacía sobretodo la tensión entre iglesia y estado que una teocracia como bizancio nunca pudo solucionar diplomaticamente, y en parte de lo que se trataba era de reducir el inmenso poder de los monasterios.Y también claro, como tú señalas,fue un anticipo del cisma entre la iglesia ortodoxa y la católica.Por cierto...fue León III el emperador del que habló benedicto XVI y luego se lió tanto por las reacciones de esos abanderados del libre de intercambio de ideas que son los musulmanes?No lo recuerdo...
En fin,interesante post compañero.
Amigo Ignatus, gracias por tus comentarios. Como a ti, la lucha iconoclasta me resulta especialmente interesante. Ahora, hay que reconocer que en Bizancio todo se lo tomaban muy a pecho: otro día hablo de los equipos azul y verde en las carreras de caballos y su trasfondo político.
Por cierto el emperador del siglo XIV Manuel II Paleólogo.
Acabo de darme cuenta que el comentario se cortó: Decía, que Manuel II Paleólogo, emperador del siglo XIV es el que citaba el papa Benedicto en su polémico discurso. Otro día, por cierto, hablaré de los paleólogos.
Pues ya puesto habla de la inimitable teodora, la esposa con pasado conflictivo y mucho carácter de justiniano¡¡¡Ay, Rávena....
Deberías avisar sobre la edad mental necesaria para leer tu blog. Yo no llego. Me voy al de Tony que está hablando de frikis.... yuju!!!